viernes, 18 de febrero de 2022

El DUELO ES NECESARIO

Buenos días lectores de momentoeco, espero que haya sido una semana amena para todos. Como os comenté en el último post la idea es realizar publicaciones más a menudo y aquí estoy de nuevo con otra que espero tenga la misma o mejor acogida que las últimas.

Hoy vamos a hablar de un tema muy importante, sobre todo con los acontecimientos que estamos viviendo en los últimos años, y que a veces es un tema tabú. La muerte y el duelo.


Si nos paramos a reflexionar un poco la vida está llena de duelos, de despedidas, de finales que son principios y principios que suponen finales. Es la rueda que llamamos vida y es la misma por la que todos transitamos. De forma simbólica todos pasamos por la primera despedida al nacer, cuando nos despedimos del cuerpo de nuestras madres al que pertenecemos unidos para dar lugar a dos cuerpos individuales.

Y así la vida será en todas sus etapas posteriores una continua pérdida, un abrir y cerrar, elegir, aceptar y despedirse. Desde mi punto de vista un signo de madurez es aceptar que la pérdida forma parte de la vida y que cualquier pérdida si haces el duelo suficiente se convierte en ganancia.


Si nos enseñaran a perder ganaríamos siempre.

Esta afirmación es el título de uno de los libros de uno de mis autores favoritos, Albert Espinosa. No puedo estar más de acuerdo con esta afirmación, si lo asociamos a este tema en concreto, pues si tenemos alguna certeza desde que nacemos es la de que vamos a morir y no existe mayor ganancia que aceptar tu propia muerte y por supuesto, la de las personas que quieres.

Se que puede parecer algo utópico, brusco e incluso cruel pero nada más lejos de la realidad. Si haces un buen trabajo de crecimiento personal puedes llegar a ese nivel de conciencia donde es super importante mirar a la muerte de frente y haberte permitido sacar todas las emociones y tareas pendientes antes de que llegue el momento de marchar o aceptar la marcha.


Miedo a la muerte

Tenemos mucho miedo a la muerte. Se habla muy poco de ello y como decía, resulta un tema tabú. Hablamos mal de ella, es por supuesto nuestra mayor enemiga y todos tenemos ese instinto de supervivencia que no nos hace ver la otra parte. Sin embargo, la vida también es enfermedad, decadencia, deterioro y muerte. Es importante abrirse a esta otra parte de la naturaleza donde si una enfermedad acontece de pronto no nos pille desprevenidos por ese trabajo de interiorización  e integración previos.


Pero, ¿se puede extraer algo positivo de todo esto?

Por supuesto que se puede sacar algo positivo. Como decía toda pérdida si haces el duelo suficiente se puede convertir en ganancia.

Enfrentarte a ese dolor, a la amargura de la despedida, de la pérdida, te permite descubrir la resiliencia, un término muy acuñado últimamente, esa capacidad para recomponerte ante la adversidad que llevas dentro, te permite descubrir quién eres, qué haces aquí y quizás toda esa parte más introspectiva del ser humano que de no ser así muchos de nosotros nunca nos cuestionaríamos y cuando pasan este tipo de situaciones, descubrimos.

Todos habremos escuchado alguna vez esa frase hecha que proviene de Oriente <<Crisis igual a oportunidades>>. Ese sería el resumen, va a doler, de eso no cabe duda, pero tendrá una parte positiva que cuanto antes aprendamos a identificar y valorar, mejor viviremos.

Después de hablar sobre la integración de la muerte en la vida, del miedo a la muerte y de la parte positiva de esta, vamos a hablar del último tema y del más importante. El duelo.


Antes de continuar me gustaría hacer un apunte necesario. Cuando me refiero a pérdidas y despedidas, no tiene que ser necesariamente a muerte. Hay muchas formas de despedidas como contaba al principio cuando nacemos. Otras muchas las experimentamos a lo largo de nuestras etapas evolutivas y tienen una enorme importancia porque van forjando quienes somos en la actualidad.


Entre estas pérdidas o despedidas se pueden identificar: aceptar la ruptura con una pareja, aceptar la pérdida de amigos que se van quedando por el camino, e incluso aceptar o despedirte de quien fuiste sin culpa y perdonarte.

No obstante, en este post nos estamos centrando en la pérdida entorno a la muerte.

Hemos pasado de hace unos años ver la muerte como algo circunstancial  y ocasional a vivirlo cotidianamente y en un número de casos abismal. Creo que esto nos ha hecho mucho más vulnerables y conscientes a la mayoría de la volatilidad de la vida, de la importancia del aquí y ahora, de relativizar, de no planear sino que lo único importante es sentir y vivir.

Pero también indudablemente nos ha enfrentado a la muerte. Estoy segura de que cualquiera de los que me leáis conoceréis al menos un caso propio o cercano de alguien que haya muerto debido al Covid-19.

Por eso vamos a hablar de la importancia del duelo y de cómo afecta cuando, como en este caso, desde mi punto de vista, no es posible llevarlo a cabo.


El duelo.

Para adaptarnos a la marcha de que alguien que queremos no está y de que es un hecho irremediable, la única medicina es el duelo.

Para mí el duelo es una parte irrefutable de la muerte y de cualquier pérdida. Es sanador exteriorizar y compartir el dolor. Es de vital importancia que nuestra mente poco a poco aprenda a cerrar ciclos, a despedirse, a convivir con la soledad de la pérdida.

En cualquier situación de dificultad exteriorizarlo, tan simplemente como decirlo en voz alta, el asunto pierde fuerza y eso ayuda a restarle importancia, dolor y muchas veces a lograr una perspectiva nueva y más positiva.

A veces, el hecho en sí es demasiado doloroso, la personalidad del ser humano no permite desde el primer momento atajar el problema o la misma persona se escuda en otras cosas para llevar este duelo, por ejemplo, en sus hobbies. Es importante en este caso dar tiempo, seguramente esté atravesando una etapa de negación, evitación que aún no le permiten enfrentarse al dolor, propias del duelo en sí, pero pasado un tiempo prudencial cuando esté preparada es importante colocar a la persona delante de la realidad y que no posponga el proceso.


¿Por qué no evitarlo?

Como hemos visto durante la pandemia, o como vemos en muchos casos de violencia (me gustaría reseñar el caso de los padres de Marta del Castillo) la necesidad general de todo ser humano es de vivir esa transición para quedar en paz, de despedirse si no es físicamente, simbólicamente. Es importante si no se puede hacer una despedida física, hacer una simbólica (qué te hubiera gustado decirle, qué crees que te habría dicho…) de lo contrario la impotencia de no hacerlo puede acarrear trastornos mentales a posteriori como depresiones, ansiedad… que aunque ya, quizás por el tiempo que ha pasado desde la pérdida, no se asocian a ella, corresponden a un duelo retrasado.

 Finalmente, y aunque no hemos hablado de niños en esta publicación, me gustaría abrir un hilo de discusión sobre esto. ¿Crees que es importante que los niños se despidan de sus seres queridos o es mejor protegerlos? Deja tu opinión en los comentarios del post.

Desde mi punto de vista creo que es muy importante no descartarlos de este proceso, no protegerlos. Creo que puede generar una vulnerabilidad para con la edad adulta. Las despedidas son necesarias y hacer al niño partícipe de ellas con un lenguaje y una explicación adaptados a su edad hace la experiencia vital del niño mucho más fuerte y consciente.


                                                           Serenidad, calma y ACTITUD.


"Aquello que no eres capaz de aceptar, es la única causa de tu sufrimiento".


Hasta pronto.

 

 

 

viernes, 11 de febrero de 2022

REDES SOCIALES. TU USO HABLA DE TI

Buenos días lectores de momentoeco hace algún tiempo que no nos leemos por aquí y, aunque muchos de vosotros me habéis contactado por otras vías, desde hoy me gustaría que eso cambiase y pudiéramos volver a hacerlo en este espacio.

Para retomar nuestros post os traigo un tema que creo que será de mucho interés para todos pues es algo que la mayoría utiliza y que se ha incrementado más aún en el último tiempo debido a la pandemia que estamos viviendo y a la imposibilidad de seguir con nuestras relaciones sociales con normalidad entre otras muchas cosas. Se trata de las Redes Sociales.

¿Evolución?

Hemos pasado de las señales de humo, los jeroglíficos, los telegramas, la magia de comprar un sello, escribir una carta a mano para alguien especial, enviarla con ilusión y esperar que llegue con incertidumbre…viajar y comprar una postal para posteriormente enviar, dedicar o simplemente recordar como repaso de tu viaje e incluso la forma en la que se construyen los vínculos como el amor a … las redes sociales.

Actualmente, las redes sociales son un reflejo de nuestra sociedad. Queremos algo y lo queremos para <<YA>> necesitamos esa inmediatez imperante para todo que no le da valor a nada. Nos negamos a esperar, a esforzarnos, a ser constantes, a vivir la incertidumbre del proceso y lo cambiamos por la rapidez del click que evita colas, esperas, que manda un mensaje y automáticamente recibe uno de vuelta, que quiere un producto y lo compra sin desplazarse, que suprime el contacto físico, las relaciones humanas íntimas, el <<face to face>>  y en definitiva, la realidad vs lo virtual y/o digital. Y, aunque no podemos negar la comodidad que todo esto supone en muchas ocasiones o las múltiples ventajas de su uso hoy vamos a hablar de la parte menos buena.

Perfiles más identificados en las redes sociales. ¿Tú cuál eres?

Como os decía somos muchos los que utilizamos las redes sociales, un uso que se ha incrementado durante la pandemia por la imposibilidad de conectar con nuestra familia, amigos, compañeros, pareja y en definitiva con las personas que queremos.

Pero…¿cómo se usan las redes sociales?

Desde mi punto de vista y como siempre intento, siendo lo más neutra y objetiva posible, hay 4 perfiles claramente identificables a los que les pondré nombres metafóricos para que los comprendamos algo mejor.

-          El teatrero de la felicidad: este perfil englobaría a todos aquellos individuos que con un uso ideal de sus redes necesitan mostrar su vida constantemente a través de una red social para sentirse socialmente aceptados, porque necesitan los “likes” como alimento para engrosar su ego, para reafirmarse con su vida y sus pasos, pero en realidad nada de lo que comparten es tan idílico como parece y detrás de ellos se esconden perfiles con múltiples carencias de las que hablaremos más tarde.

-          El espía de confianza: estos perfiles recogerían a todas aquellas personas que únicamente tienen redes con el objetivo de saber de la vida de los demás. Serían esos perfiles con pocas o ningunas publicaciones pero múltiples amigos ¿a que sabes de qué te hablo? La sensación de estas personas es un impresionante falso control  sobre la vida de los otros llegando a tener la sensación de conocer a esa persona sin conocerla o tener potestad sobre su vida.

-       El rastreador: este perfil recoge a todas aquellas personas que hacen una traducción insana de los demás perfiles, ya que no perciben lo que ven como una ventana donde se muestra aquello que quieren que se vea sino como lo que debe ser, llegando a compararse, devaluarse y sentir una insatisfacción constante para consigo mismos en relación a los demás. Este es uno de los más peligrosos en cuanto a pérdida de autoestima y amor propio se refiere.

-          El motivado: por último este perfil une a todas aquellas personas que usan sus redes para mostrar una o varias partes de su vida, sin desvelar la parte que cada cual considera más íntima y que siguen un sentido lógico en cuanto a lo que piensan y hacen tanto en lo virtual como en la realidad. Este perfil es quizás al que menos le influyen los demás perfiles. Su uso tiene más de motivación personal para seguir potenciando esas facetas que precisamente estaría haciendo públicas que de dejarse influenciar.

No obstante, cabe destacar  que existen tantos perfiles diferentes como sujetos individuales y subjetivos existen y no quiero desde aquí etiquetar u ofender a nadie. Simplemente es una mera apreciación global de la mayoría.

Ahora bien, una vez hemos conocido cómo estamos evolucionando y con qué perfil nos podemos identificar posiblemente cada uno de nosotros, vamos a conocer las consecuencias de todo esto.

Consecuencias.

Las consecuencias de las redes sociales darían para múltiples post creo que hay infinidad de carencias detrás de cada perfil pero me voy a centrar en algunas que creo comunes a todos.

Soledad

Dicen que es aterrador estar rodeado de muchas personas y sentirse solo. En muchos casos las redes sociales son un reflejo de esto.

La soledad no es que sea dañina porque disfrutar de momentos de soledad elegidos es realmente fantástico, el problema es cuando evitamos enfrentarnos a nuestros momentos de soledad porque pueden derivar en melancolía, malestar, agobio, sentimientos depresivos y paliamos esto con un uso excesivo de redes sociales, con consumir el amor en lugar de vivirlo y con rellenar vacíos de nuestra propia vida con la que muestran los demás.

Mala calidad de relaciones sociales

El uso excesivo de redes sociales provoca inevitablemente la incapacidad de establecer vínculos humanos reales. Es imprescindible el contacto físico, el cara a cara para crear lazos afectivos. Es realmente llamativo cuando en una reunión se ven a todas las personas de una mesa interactuando con sus móviles en lugar de verbalizando entre ellos y más aún, cuando hay veces que incluso están comunicándose entre ellos por redes aún estando físicamente presentes.

Se prefiere estar en línea que fuera de la red hablando con alguien.

Falsa satisfacción

Anteriormente hablábamos de las personas que necesitan los “likes” como alimento para su ego. Pues bien, esto proporciona una falsa satisfacción pues cuando la persona abre sus redes y experimenta la sensación de tener varias notificaciones, se siente importante, atendida, seguida, influyente pero esa sensación es voluble e insegura. ¿Qué pasará el día que no exista ese feedback? O mejor aún, una vez que se leen esas notificaciones ¿a qué se reduce la vida de esa persona? No podemos dejar nuestro bienestar en manos del exterior o tendremos un serio problema de dependencia emocional.

Adicción

Esto parece algo muy extremo pero os aseguro que nada más lejos de la realidad. Existen múltiples de personas adictas a las redes sociales. De hecho os invito a ver un documental en Netflix que se llama “El dilema de las redes sociales” donde los mismos creadores de estas apps restringen el uso a sus familiares conocedores de los peligros que entrañan.

La adicción es una compensación de todas las carencias anteriores, una soledad mal gestionada, malas relaciones sociales, una falsa sensación de satisfacción y un uso excesivo.

Para que puedas reconocer si eres una persona adicta te daré algunos ítems.

-         - 8 de cada 10 amigos de tus redes son personas totalmente desconocidas para ti.

-          -Te pasas más de 2h mirando la pantalla de tu móvil únicamente usando tus redes sociales.

-         - Necesitas estar en contacto permanente llegando a angustiarte mucho la idea de no poder conectarte o publicarlo.

-         -  Eliges tu pantalla antes que relacionarte cara a cara.

-          - Reduces otras actividades para completar más tiempo en las redes.

-         -  No haces ninguna actividad en solitario.

 Si te has sentido identificado/a con la mayoría de estas afirmaciones deberías reducir tu uso en las redes sociales. Evidentemente, una vez más el objeto de este post es divulgar en ningún caso etiquetar, diagnosticar o infundir miedo.

 Sin más me despido deseando que este post os sea de ayuda y os invite a reflexionar. Os dejo un vídeo muy bueno que recoge todo lo anteriormente expuesto.



Como siempre pongo a vuestra disposición los comentarios para debatir acerca de esta entrada y para sugerencias para nuevas entradas del blog.

Aprender a vivir con la soledad y enamorarte de la libertad que hay en ella cada día quizás sea una forma de felicidad…


Hasta pronto.

 

lunes, 23 de marzo de 2020

SÍNDROME FOMO O POR QUÉ COMPRAMOS PAPEL HIGIÉNICO EN CANTIDADES INDUSTRIALES

Hola amigos/as lectores de momentoeco, hace tiempo que no aparezco por aquí y me alegra volver a hacerlo aunque la situación que está aconteciendo a nivel mundial y concretamente la que más nos repercute, a nivel nacional, es bastante grave como ya todos sabéis con motivo del COVID-19.

Hoy os traigo una entrada para que en este estado de alarma y por consecuente situación de confinamiento logréis muchos de vosotros/as dar respuesta a una gran pregunta, ¿por qué se agota el papel higiénico? ¿tengo que comprarlo en cantidades ingentes? ¿estaré a salvo del COVID-19 si me coge con papel?

Primero de todo me gustaría aclarar que es una situación de incertidumbre generalizada que a cada persona nos hace reaccionar de una forma diferente, nos estamos enfrentando a cambios en nuestra rutina, estamos modificando nuestros hábitos y aprendiendo a manejar una situación que se escapa totalmente a nuestro control, pero sin embargo, para la que ha habido una misma respuesta masiva, la compra de papel higiénico en cantidades abundantes.

¿Por qué se agota el papel? ¿tengo que comprarlo en cantidades ingentes? ¿estaré a salvo del COVID-19 si me coge con papel?

Todas estas preguntas responden a la misma respuesta, SINDROME FOMO. El Sindrome Fomo significa en castellano "Miedo a perderse algo".

Es una situación en la que como decía nos enfrentamos a mucha incertidumbre con lo cual necesitamos algo que nos de seguridad, por tanto, nos surjen pensamientos anticipatorios ante situaciones que pueden ser angustiosas, de inseguridad, como pueda ser la falta de papel. 
Si la situación fuese otra, para que me entendáis, cuando hacemos un viaje y no sabemos bien a dónde vamos el pensamiento anticipatorio sería llenar el depósito por si...o echar una chaqueta aunque el destino sea caluroso por si...acciones que nos dan seguridad frente a lo desconocido, a esa situación que puede ser angustiosa y estamos por vivir.

De esta forma el acopio de papel higiénico respondería a una forma de defensa ante una posible situación de ansiedad. Si además le sumamos que el papel higiénico está asociado a la higiene y nos bombardean constantemente con recomendaciones sobre mantener limpias nuestras manos, agudizar nuestra higiene general y vigilar que no contaminemos esta higiene con posibles focos de infección, el papel higiénico también respondería a una opción válida de limpieza que nos da control ante esta situación de alarma.

Pero eso no es todo porque aun así, si yo no le veo utilidad porque hasta ahora no lo haya utilizado más que para cuando hacemos nuestras necesidades fisiológicas, ¿por qué comprarlo ahora?
Pues por el efecto llamada, por ese "miedo a perderse algo", porque aunque tú no le veas más utilidad que la que hasta ahora ha tenido, cuando ves en los diferentes medios de comunicación cómo la gente lo consume, al final acabas consumiéndolo por miedo a que tu ingenuidad te haga estar perdiéndote algo importante para lo que sirva dicho papel en estos momentos.
Otro motivo es por calmar nuestra ansiedad. El encierro nos provoca mucha ansiedad y de siempre es sabido que comprar al igual que en otros casos comer calma esa ansiedad desmedida. Pues bien, comprar además un producto como es papel, que es un bien imperecedero y que si no utilizamos ahora vamos a utilizar más adelante calma ese estado visiblemente ansioso.

No obstante, para aquellos que hayáis podido comprar papel solo en una cantidad moderada os lo digo desde ya, tranquilos estáis tan a salvo como los demás, no te obsesiones por buscarlo.
Sin más me despido esperando haber aclarado vuestras dudas al respecto. 


La pandemia del coronavirus tendrá múltiples efectos y secuelas a todos los niveles pero si de algo estoy segura es que la fuerza del lobo reside en la manada, por eso, #yomequedoencasa.


Más que nunca, mucho ánimo a todos. 
Nos vemos pronto. Saludos












(Recuerdo que podéis dejarme sugerencias sobre nuevas entradas y opiniones sobre esta en los comentarios.)





lunes, 18 de marzo de 2019

¿EXISTE LA PERFECCIÓN O ES UNA TRAMPA? CÓMO NOS AFECTA.


Hola amigos lectores, tenía ganas de hacer este post. Creo que en el momento en el que vivimos este tema está de auge y que sería bueno que compartiéramos nuestras impresiones acerca de él. 

¿La perfección existe? ¿la has visto? ¿cómo puedo conseguirla? ¿cómo es? ¿cuesta mucho?

Para mí la perfección no existe y no solo no existe sino que conforma uno de los grandes males de nuestra sociedad actual.
Solo podemos ir mejorando día a día, basándonos en las experiencias que vamos viviendo en el proceso de nuestra vida, enfocándonos en nuestras debilidades tratando de mejorar un poco cada día, sin obsesiones.

¿Por qué digo que es el gran mal de nuestra sociedad?

Porque se nos exige buscarla sin descanso en una obsesión de que siempre se puede mejorar y mejorar con el único fin del capitalismo, del consumismo desmedido. Nos hacen creer que si llevamos la ropa de nueva colección, compramos los productos de belleza que anuncian en todas las cadenas televisivas, hacemos el viaje que está de moda, tenemos el móvil de última generación o nos sometemos a los tratamientos estéticos más pioneros conseguiremos esa ansiada perfección. ¿Pero cuál es el resultado? El resultado son personas frustradas, personas insatisfechas que cuando consiguen cualquiera de los citados objetivos que acercan a la perfección y ven que no la consiguen, se llenan de decepción.

¿Qué ocurre entonces?

Caemos en la trampa de la perfección, somos incapaces de aceptarnos perfectamente imperfectos y cada vez nos encontramos más insatisfechos con nosotros mismos por lo que se vuelve a iniciar el consumismo en esa lucha interna por ser perfectos. De nuevo no se vuelve a conseguir porque como os he dicho ya, la perfección total no existe y lo extrapolamos a otros ámbitos de nuestras vidas.

¿Cómo nos afecta?

La persona que busca la perfección de una manera obsesiva no sólo va a encontrarse con frustración, insatisfacción, decepción, tristeza y apatía frente a sí mismo y a lo que muestra hacia los demás, sino que además lo extrapolarán a sus relaciones personales, ya sean de amistad, familia o pareja, en las cuales siempre encontrarán que los demás, desde esa visión de su obsesión perfeccionista,  siempre serán mejorables,  siempre cometerán errores y por tanto, querrán cambiarlos al no encontrar en ellos lo que para ellas mismas ansían.

¿Cómo ser perfectamente imperfectos? Sin obsesiones.

Hay que utilizar el sentido común y el optimismo, fijar objetivos reales y buscar expectativas acordes, teniendo en cuenta siempre la aceptación de nuestra propia imperfección y la de los demás. Buscar nuestra humildad, trabajarla y ser constantes. Para la mayoría de situaciones que la vida nos presenta no es necesario ser perfectos, solo hay que ser reales, dadas las circunstancias, hacer lo que hagas lo mejor posible y valorar que la otra persona también lo hace de igual forma.  Ama tu caos.
(Os invito a leer: EL MUNDO AZUL. AMA TU CAOS de Albert Espinosa)

Nos vemos en la próxima.
Hasta pronto.



sábado, 16 de marzo de 2019

¿CÓMO SER FELIZ? PREGUNTAS Y RESPUESTAS


Hola amigos lectores de momentoeco de nuevo estoy por aquí. Hoy os traigo un post de los que más me gustan a mí, esos que conforme vas leyendo dan lugar a que os formuléis nuevas preguntas sobre vosotros mismos y vuestra forma de vivir.

¿Qué es la felicidad?

La felicidad como muchos sabéis es algo totalmente subjetivo, es decir, depende de cada persona, pues cada uno puede encontrar la felicidad en una cosa o persona diferente. Por tanto, ya os adelanto que no os daré aquí la fórmula mágica para que la encontréis, sois vosotros mismos en un viaje de introspección para con vuestra persona quien ha de ir descubriéndolo.

¿Qué se entiende por felicidad?

Si todos pensamos un poco en qué sería la felicidad, creo que coincidiríamos muchos en que ésta es un equilibrio emocional en el que la persona hace frente a sus emociones negativas, apoyándose en las positivas, sin que esto suponga un estado de bipolaridad cada vez que se pasa de un estadío a otro. Es decir, sería vivir aceptando cada una de las caras de la vida sin que ninguna de ellas altere en demasía nuestra persona.

Sin embargo, la vida en constante evolución, nos presenta ante otros escenarios en los que la felicidad es otra cosa. ¿A qué me refiero? Pues bien, hablo de cómo las redes sociales, los medios de comunicación, las modas, y los nuevos sistemas educativos, económicos e incluso políticos nos influyen de tal forma que si preguntásemos a la mayoría de personas hoy día y constatándolo con un estudio realizado por Harvard que comenzó en 1938 y se ha dilatado durante más de 75 años en los que se ha realizado un seguimiento a 724 personas de todas las edades, podríamos afirmar, junto a la evidencia de los resultados obtenidos por el director de dicho estudio Rober Waldinger, que si preguntásemos hoy día qué se desea para ser feliz, el 80% diría riqueza y el 50% fama.

Sin embargo, bajo mi humilde opinión creo que ni la riqueza ni la fama mejoran nuestro bienestar, no son relaciones saludables para nuestra persona sino que nos hacen pasar por la vida con un gran vacío, con una soledad devastadora. Seguro que habréis oído testimonios de gente que lo tiene todo en cuanto a posesiones y que cuando en su soledad se desmorona ese  mundo de cristal, de apariencia y superficialidad, no tiene nada.

Entonces… ¿cómo puedo ser feliz?

Mirad la receta de la felicidad como dije al principio es personal, depende de cada uno, cada uno le aporta su toque personal con los ingredientes que cree que le pueden hacer mejor, pero como todas las recetas, tiene un modo de preparacion en común a la de los demás. 

¿Cuál es?
ACEPTACIÓN, OPTIMISMO Y GRATITUD para iniciar el CAMINO.

Aceptación porque en ese viaje de introspección que os comentaba es de vital importancia aceptar. Aceptarse a uno mismo, ser conocedores de nuestras debilidades y trabajar en ellas para ser mejores, así como de nuestras fortalezas y sacarles partido. Aceptar a los demás por lo que son. La vida no es algo que podamos controlar y aceptar las cosas como vienen, luchar por las que se pueden cambiar y tener resiliencia para hacer frente a las que no, es muy importante.
Parece algo sencillo pero el trabajo de aceptación con uno mismo y con los demás es un reto que puede llevar mucho tiempo, no te frustres.

Optimismo, porque de la actitud con la que nos enfrentamos a la vida depende nuestro paso por ésta.  Por difícil que sea, hay que aprender a  encontrar lo bueno de cada situación, os prometo que si lo hacéis lo encontraréis.  La belleza colateral siempre está oculta, trata de encontrarla. Si consigues ser optimista te ayudará a enfrentarte a esa cara de la vida menos buena con más energía y motivación.

Gratitud.
Hay que hacer un ejercicio mental necesario para ser conscientes de todo cuanto tenemos y agradecer por ello cada día. Somos muy afortunados de poder vivir la vida cada día, de vivir el presente. Hazlo.

Una vez hayas conseguido estas tres primeras premisas te invito a que inicies “el camino a la felicidad”. Pero antes debes preguntarte 3 cosas…
¿Quién soy? ¿A dónde voy? ¿Con quién?  (Te invito a leer: LAS TRES PREGUNTAS de Jorge Bucay)

En la primera pregunta debes encontrarte a ti mismo, es un viaje que ya tienes iniciado con la aceptación y en el que debes continuar buceando para conocerte. En la segunda, busca un sentido a tu vida, el propósito que te da autorealización. Y en la tercera, suelta y recibe. Abre tu alma a tu verdadero compañero de ruta.
Las dos primeras son más personales, pero en la tercera quiero extenderme un poco.

Para ser feliz hay que ser selectivo, hay que rodearse de relaciones saludables, como he comentado anteriormente, la fama y la riqueza no son para mí relaciones saludables, para mí una relación sana son los vínculos sociales con compañeros de trabajo, amigos, familia y como no, con tu compañero/a de vida. La calidad de estas relaciones generará tu felicidad y te alejará por contra de la infelicidad, por ello, se selecto y escoge a los mejores.
Los mejores no son otros que aquellos que te hagan sentir vivo, con quienes te diviertas, quienes te contagien bienestar y huye, huye de quienes absorban tu energía, corten tus alas, borren tu sonrisa y pongan límites a tus sueños.

Y una vez en esa última fase pregúntate… Si mañana todo acabara, ¿repetiría lo que estoy haciendo hoy? Si la respuesta es afirmativa, enhorabuena, has conseguido tu propia receta. Disfrútala!

Un saludo.
Hasta pronto.
 



domingo, 3 de marzo de 2019


CREENCIAS - FE
Buenas amigos/as lectores de momentoeco me satisface estar de vuelta y que podamos compartir de nuevo este feedback que me apasiona.
Hoy vengo con un post de esos de los que no gusta hablar por miedo a que nos categoricen, pero tranquilos este no es el sitio para juzgar ni para etiquetar nada ni a nadie. Vamos a hablar del tema desde otra perspectiva.

¿Qué es una creencia?
Una creencia es el estado en el que una persona reconoce algo como cierto, verdadero, como consecuencia del conocimiento o experiencia que ha tenido. Por tanto, es algo totalmente subjetivo, es decir, que sea cierto para alguien no quiero decir que sea así realmente para el conjunto del resto de personas.


Y diréis...¿por qué nos habla de esto?
Pues bien, si reflexionamos acerca de cada decisión que tomamos o que por contra, no tomamos, ambas vienen dadas por la importancia de las creencias. Es aquí, por la importancia que éstas cobran en nuestra vida, por lo que nace este post.
Cada persona, desde que nace es educada en una familia que ya, con unas circunstancias, experiencias y acontecimientos vividos o por vivir, marcan la vida de esos futuros hijos.
Por ejemplo: si naces en una familia cuyos padres creen que viajar en avión es un peligro, posiblemente esos hijos hasta que no tengan la posibilidad de hacerlo por ellos mismos, no viajen en avión, puesto que sus padres creen que supone una amenaza para sus vidas.
De igual manera con aspectos más importantes que no vamos a entrar a valorar aquí para que nadie se vea ofendido.

En definitiva, todos tenemos falsas creencias adquiridas de nuestras vivencias que construyen nuestra esencia y que marcan nuestras decisiones.

Pero la pregunta es...¿merece la pena a veces dejarse llevar por la fe y evitar que esas creencias dirijan nuestras decisiones?
Antes que todo, entendamos en este punto la fe no como algo teológico sino como un convencimiento en el que una persona o cosa es posible, real, honrada buena, capaz.
Se que es algo difícil, que nuestras creencias han forjado nuestra persona y desprenderse de ellas aunque sea por un momento, cuesta, pero os animo desde aquí a creer, aunque parezca que algo es improbable, aunque tus vivencias te digan NO, cree, porque "lo peor que le puede pasar a uno es no creer en nada. Quien no cree en nada se vuelve extranjero de la vida" y maravillosamente si arriesgas, si derrotas tus miedos, merecerá la pena. 




EN ESTE POST HEMOS HABLADO DE: creencias y fe.
-Las experiencias forjan nuestras creencias, las cuales, a veces, es sano olvidar.
-La fe, qué sería de nosotros si no creyesemos en nada. La vida puede merecer mucho la pena si te atreves, solo hazlo.



Un saludo.
Hasta pronto.


martes, 22 de agosto de 2017

¿QUÉ ES UN HOBBIE? ¿TIENES ALGUNO? LA IMPORTANCIA DE DISFRUTAR DE ELLOS TAMBIÉN EN VACACIONES.

Muy buenas a todos lectores de momentoeco, primero de todo felicitaros a todos las vacaciones. Algunos como una servidora estaréis apurándolas ya y otros, habréis con este comienzo de segunda quincena de Agosto, empezado a disfrutarlas, de igual modo, FELIZ VERANO para todos/as es momento de disfrutar.

Hoy vengo a hablaros de los ¨"hobbies", imagino que todo el mundo conoce este término y que además, me podría decir que tiene muchos. No obstante, por si alguien anda un poco perdido os diré que un hobby es antes de todo una palabra que cogemos del inglés y que viene a significar la afición, el pasatiempo que ejerce una persona sobre una actividad que como resultado le da unos frutos a su persona de carácter intelectual, artístico, deportivo o de cualquier otra índole. Coloquialmente una actividad que nos reporta satisfacción al realizarla.

Como he dicho anteriormente si pregunto a cualquier persona seguro que me enumera varias de estas actividades, ¿pero realmente las practica o solo le gustan? hay una diferencia abismal entre tener un hobbie y disfrutar activamente de esa afición. A veces el ritmo constante de nuestra vida, el estrés que esta nos crea y el tiempo que nos llevan otras cosas a las que le damos prioridad nos dejan poco o ningunos momentos para eso que siempre nos gustaría hacer. Por ejemplo, para aquellos que les guste la fotografía, sacar una foto de un atardecer, para aquellos que les guste la lectura, sumergirse en la aventura de un libro, para quienes les gusten los deportes, practicarlos y así un sinfin de actividades que podríamos enumerar, todas ellas válidas.

Desde este blog os animo a que en este ritmo de vida que a veces parece que nos ahoga para el resto de cosas "menos importantes" saquemos un hueco para esas aficiones que en cualquier momento estaríamos dispuestos a realizar. Se dice que cada vez que practicamos una actividad de estas características nuestro cuerpo es capaz de generar una serie de hormonas, tres de las cuales son responsables del placer y la motivación (dopamina), aliviar el estado de ánimo (serotonina) y producir felicidad (endorfina).

Por tanto, no solo estaremos disfrutando de una pasión sino ayudando a nuestro organismo en mucho más:

Endorfinas:

-Promueven  la calma
-Crean un estado de bienestar
-Mejoran el humor
-Reducen el dolor
-Retrasan el proceso de envejecimiento
-Potencian las funciones del sistema inmunitario
-Reducen la presión sanguínea
-Contrarrestan los niveles elevados de adrenalina asociados a la ansiedad


Serotonina:

-Influye en el humor, regula el sueño, el apetito y la presión.

Dopamina:

-Es una hormona y neurotransmisor del sistema nervioso central, es decir, una neurohormona liberada por el hipotálamo que se encarga principalmente de influir sobre la motivacion y el placer.


Por todo ello, no faltan razones para disfrutar plenamente de nuestos hobbies a cualquier hora y en cualquier momento. Pero...¿Tengo que seguir en vacaciones? ¿Es importante darse un descanso? Como he dicho anteriormente es una actividad placentera y voluntaria totalmente por parte de la persona, por lo que es ella misma quien ha de marcar los tiempos y decidir cuándo disfrutar de la misma. Si bien, desde aquí animo a que sobretodo en esta época de vacaciones que tenemos más tiempo para todo, potenciemos este campo que quizás durante otras épocas del año está más olvidado con el fin de mantener la misma rutina el resto del año.

Sin más, me despido animándoos a disfrutar de aquello que os apasione siempre.
Me encantaría que comentaseis en esta entrada cuáles son vuestros hobbies y así poder crear una "pequeña red" para compartir aquellos que sean posibles.


En la siguiente entrada compartiré con vosotros uno de los míos.

Un saludo. nos vemos muy pronto.